sábado, 26 de mayo de 2012

Hernán Casciari: “Tengo una rabieta con el periodismo tradicional”

Un idealista del periodismo, un cronista que odia como se desenvuelve la prensa tradicional, un mortal que le apasiona contar historias, ese es Hernán Casciari, un periodista argentino que ama su trabajo y que no pretende llenarse los bolsillos de dinero. Vino a Lima como invitado especial para el I Encuentro Internacional de Periodismo Cultural. Es allí, donde con mucha suerte lo pude entrevistar.



Hernan Casciari obtuvo el I Premio de Novela en la Bienal de Arte de Buenos Aires (1991), y el  premio Juan Rulfo (Francia, 1998).
Llegó a España por el año 2000 siguiendo a un amor. Se estableció en Barcelona sin que nadie lo conociera. Escribiendo pequeños cuentos en un blog llamado Orsai, la popularidad le llegó sin avisarle. Es así que su plataforma digital se fue haciendo conocido en la red de un incipiente internet. De esa forma inesperada, nacería lo que es hoy, la revista impresa Orsai.

Casciari es un gordito que cae bien: campechano, sencillo, amable y espontáneo. Es una de las eximias plumas de Argentina que ha revolucionado el mundo editorial con Orsai. Sin haber acabado sus estudios en la secundaria, hoy se considera un contador de historias de la vida, sin embargo, esa prensa tradicional que tanto aborrece por cómo “desinforma”, hoy lo reconoce como notable escritor y periodista.

La primera edición de Orsai vendió todo el tiraje. 10 mil ejemplares.
Con varios libros y premios a cuesta, este soñador del buen periodismo realiza todos los esfuerzos posibles para romper los estándares de la prensa tradicional. Simplemente busca un cambio. Sabe que Orsai es un granito de pureza ante tanta suciedad informativa que maneja ese monstruo llamado capitalismo.

La revista de Casciari no es un modelo replicable, y así siempre lo ha recalcado en cada conferencia o entrevista que da. Se indigesta al escuchar palabras como “rentabilidad”, “target” y toda esa parafernalia del marketing. Sabe que Orsai no suena en “el gran concierto de las comunicaciones”, como él lo suele llamar, no obstante tiene la conciencia de que está haciendo las cosas bien. Reconoce que aunque no llegue lejos económicamente, seguirá viviendo feliz y entusiasmado con lo que realiza, porque lo hace con pasión.

-¿Cuál fue la idea inicial de la revista impresa Orsai?
Cuando escribí la primera historia y tuvo mucha repercusión en mi blog, nadie sabía quién lo escribía, ya que lo hacia anónimamente. Estaba realizando un buen trabajo, pero si no ponía mi nombre y apellido, hasta ahora seguiría siendo un blog anónimo y no existiría la revista. Es ahí que aparece esta apasionante idea. Cuando pensamos en hacer la revista impresa, solamente pensamos hacer cuatro números en el transcurso de un año y lo hicimos. Nos divertimos mucho, luego dijimos hagamos un año más, y acá estamos. No sé lo que pasará el otro año.

-¿Por qué la revista trabaja sin publicidad?
Ya no sería Orsai si tuviera publicidad. Si se aparecería una empresa para financiar a mi revista, no la aceptaría, no existe publicidad de Orsai en ningún lado. Nosotros no tenemos una persona de marketing, toda la distribución la realizamos nosotros mismos. Incluso en la primera edición de la revista, aparecía en la tapa una frase que decía “esta revista no tiene publicidad”.

-¿Cómo es la selección de las personas que escriben en Orsai?
El primer año de la revista lo que hicimos fue elegir a las personas que mas admirábamos, gente que escribe y dibuja bien. Desde el segundo año lo que hacemos es elegir historias, no importa quién es el autor, así que ahora estamos trabajando con gente nueva que no conocemos.

-¿Crees qué de alguna manera has tocado el éxito?
Me parece que trabajar con mis amigos de la infancia es un éxito en absoluto, para nosotros es un triunfo personal. Conocernos desde la niñez y saber cómo eran nuestras caras, ahora con 40 años tenemos los mismos ojos brillosos de cuando teníamos 15. Yo creo que esto forma parte del éxito.

-¿Qué viene después de Orsai?
Siempre tenemos ganas de hacer algo nuevo, pero nunca va a ser lo mismo. No es una búsqueda, es intentar divertirse, es tratar de no amainar la fiesta, que nadie diga bueno nos tenemos que ir porque estamos viejos, sino de tratar de mantener todo el tiempo la cacerola caliente. Lo que pasa es que como Orsai tuvo una repercusión y después cierto prestigio, pareciera que hubo algo más grande. Tenemos muchos proyectos en mente como la televisión y documentales. No sabemos lo que pasará más adelante.

-¿Por qué decidiste alejarte de la prensa tradicional?
Me fui porque ya me había aburrido y pensé que me iba divertir mucho más con lo que estoy haciendo actualmente. Renuncié porque todo lo que debes hacer en la prensa tradicional está muy ligado a la publicidad, y todo lo que tienes que decir depende mucho de esto y también de lo ideológico. Orsai es mi capricho.

-¿Te fuiste decepcionado?
Me parece que el periodismo está bien, el periodismo es la gente que quiere trabajar. Tengo una rabieta más que una decepción, es ese tipo de rabieta que cuando te gusta mucho algo y el dueño de ese algo, a pesar de ello no lo sabe disfrutar. Me fui por el otro camino para hacer lo que yo quería.

-¿Si un medio te quisiera contratar, aceptarías?
Dependería de las circunstancias. Si sé que me va a resultar divertido y no me voy aburrir, quizás. A estas alturas voy a preferir siempre lo que armamos nosotros.

-¿Cómo ves la situación actual de la crónica en el Perú?
A mí me parece que es una de los mejores estamentos que hay en los últimos 10 años en el Perú, considero que nació con Etiqueta Negra, acá hay excelentes narradores, incluso que han trabajado con nosotros. Al igual que con la gastronomía, el mundo está mirando un poco la crónica narrativa peruana que es muy buena.

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Hernan Casciari entrevistado po Pedro Salinas para lamula.pe

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