martes, 23 de octubre de 2012

Cuando el carajo, es un carajo

¿Alguna vez alguien te ha carajeado? ¿Tu jefe te ha desahuevado delante de compañeros de trabajo? ¿Tu Papá te ha carajeado? ¿Te gusta que te desahueven en público y en señal abierta a nivel nacional? Seguro que no. Y por qué lo aceptas. Por qué eres parte de ese agravio. ¿Y tú autoestima? Y es justamente ese estilo de Natalia Málaga, la del carajeo, que sigue dando mucho que hablar.
A pesar del carajeo, muchos aprueban su proceder.  Foto. Web.

Y es que su carajeo humillante hacia las jugadoras de la selección juvenil de vóley no solamente llega a estás, sino que entran a miles de hogares peruanos. Algunos mirarán absortos y pasmados, mientras que otros lo verán con la mayor normalidad del mundo. ¿Y desde cuándo es normal que el carajeo a una joven sea bien visto? Parece quedar esto de lado cuando los objetivos de esta entrenadora se cumplen a cabalidad: el de llevarnos, una vez más, a un mundial juvenil y hacernos soñar con un título. 

Estoy casi seguro, que si el entrenador hubiera sido un hombre, hace rato que hubieran salido algunas ONG´s feministas a dar su grito al cielo, El Ministerio de la Mujer ya hubiera dado su voz de reproche y hasta, incluso, Nadine Heredia ya estaría twitteando sobre el tema. Y el susodicho entrenador, hoy sería un ex entrenador, aparte de ser un animal, una bestia, un inhumano y posiblemente ya estaría llevando un proceso en algún juzgado. 

La ex voleibolista y hoy congresista, Cecilia Tait, ya dio su voz de rechazo y criticó el estilo de la entrenadora: “no creo que denigrar a una persona frente a miles de personas sea la manera más adecuada. Yo no dejaría que mi hija sea entrenada por ella, pues no te tienen que insultar para que reacciones”. Por otro lado, Cenaida Uribe, también ex voleibolista y hoy congresista, le resta importancia al asunto: “no es novedad que Natalia sea un poquito fuerte con sus jugadoras. No he visto si tocó la cara o no a alguna jugadora”. 

Es cierto que Natalia Málaga tiene lo que a muchos hombres les falta, huevos. Quizás si no tuviera ese carácter riguroso y casi castrense el vóley peruano, gracias a ella, no estaría renaciendo. Sin mano dura, como leí por ahí, de repente no se conseguiría el éxito deseado. Pero ¿acaso mano dura significa humillar constantemente? Claro que no. 

El maltrato y la violencia psicológica existen, y son un problema de salud pública. Los problemas no se verán hoy, sino mañana. Es así como se crean y forman mujeres débiles e indefensas psicológicamente, féminas que en un futuro serán presas del maltrato de sus esposos. 

¿Te gustaría que en el colegio de tu menor hijo lo carajeen para que obtenga buenas notas? ¿Te gustaría tener un jefe que te desahueve para obtener resultados positivos para la empresa? Si estás de acuerdo con que si, hazte ver. Mientras algunos sigan dándole visto bueno a la entrenadora, no deja de ser cuestionable la actitud de Málaga. Es cierto que nos está dando alegrías deportivas que no podemos conseguir con el tan preciado futbol. Es plausible y digno de reconocimiento lo que está haciendo por el deporte, y en especial por el voley. Pero yo, no dejaría a mi hija en manos de ella.

El particular estilo de Natalia Málaga:

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